El ejercicio
llega a incrementar la temperatura muscular 15 a 20 veces por arriba de
la temperatura muscular en reposo; este calor puede disiparse mediante
la evaporación del sudor a través de la piel. Durante el ejercicio
prolongado, la pérdida de sudor varía de 3 a 8 tazas (750 a 2000 mi) por
hora. Las pérdidas de sudor tienden a ser más elevadas durante climas
cálidos y en ejercicios de resistencia o en aquellos en los cuales los
deportistas necesitan utilizar equipo pesado (p. ej., fútbol americano).
Una pérdida de peso de 2% a través del sudor puede poner en riesgo de
deshidratación a los deportistas.
Actualmente se sabe que la obesidad es una condición que genera distintas enfermedades, por lo que es de vital importancia tener el conocimiento necesario para poder cuidar de nuestra salud adquirir hábitos de
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